jueves, 2 de septiembre de 2010

miércoles, 11 de agosto de 2010

Los mandatos de género y el blog


Hay que decirlo.
No es fácil escapar de los mandatos del género. Hay que estar tan alerta como en el juego de las órdenes al revés, al que es difícil sobrevivir, básicamente porque estamos acostumbrados a hacer lo que se nos dice, a “seguir al líder” y en el tablero del juego de la vida de las mujeres “el líder” suele ser cualquiera, menos nosotras mismas.

Y cuando no tenemos “líder” nos ponemos a buscarlo, algunas veces de manera desesperada y patética (punto al que espero nunca haber llegado). Esperamos que haya alguien más que nos “autorice” a sentirnos dignas de ser amadas por nosotras mismas, por lo general a través de un “te amo”, qué importa lo que haya que ofrecer a cambio. “Si él me ama”, “si ellos me aprueban” “si les parezco guapa” es que ya puedo amarme yo, ya puedo aprobarme, ya puedo respirar tranquila, etc. Es decir, obedecemos a pie juntillas el mandato de género que cae sobre las mujeres: ser para los demás en vez de ser para ser mi.

Bueno todo este circunloquio para decir que llevo meses sin escribir este blog. Meses. Y para confesar uno de los factores que me ha detenido es el pensar que tenía que tener “cara” después de tener a amig@s y lector@s tanto tiempo sin notas, venir a escribir de lo que fuera. Me he pillado, menos mal, por lo que declaro:

Escribiré este blog cuando me de la gana, aunque pase mucho tiempo entre un post y otro… Y cuando escriba, lo mandaré a mis amig@s, que seguro que lo disfrutarán… y sino lo disfrutan, eliminarán el correo antes de abrirlo y todo bien.

sábado, 2 de enero de 2010

Líneas de impresión

A modo de confidencia con todas aquellas personas que tropiecen con este blog, debo confesar que hoy por la tarde me di cuenta que tenía 35, de los que más encima me queda poco. Me miré primero de reojo y tuve una visión de lo que será mi cara en 10 o 15 años y en principio, creo que no me gustó. Nada en contra de envejecer, ya que tengo planes vitivinícolas para mi proceso (envejecer como el vino), pero sí, porfiadamente, en contra de dejar de ser lo que soy. En fin, lo del perfil nunca fue mi mejor ángulo. Pero ése no es el punto.
Hace unos meses escribí que yo no tenía porqué saber, que sólo era una niña con líneas de expresión a los lados de mi boca... líneas que con el tiempo hacen su acto de presencia más evidente (insisto, no tengo nada en contra de las líneas de expresión si vienen cuando deben venir y al ritmo que deben, que no es el caso). Hay quien dice que estas líneas las tengo hace más de 4 años, otras tantas personas me dicen que se marcaron mucho cuando estuve en Chile... el tema tampoco son las líneas, sino lo que representan: Los momentos de amargura que ya no se han de retirar de mi cara y se plasman lo que debería ser el fin de "la edad de la inocencia" en su sentido pseudo literal. Esto lleva tareas importantes:
1) Aprender a distinguir las oportunidades de alegría y felicidad (que no son lo mismo, aunque una buena cuota de la segunda, a mi humilde modo de ver, sea parte esencial de la primera) de los espejismos que otros arman para su propia satisfacción, aprender a distinguir entre ellas e identificar sus precios vitales.
2) Una vez hecho esto, aprender a no dejar de lado las oportunidades de viajar mi vida en el "modo felicidad", porque como ya sabemos la felicidad no es una terminal de la vida sino una forma de viajar.
3) Aprender a no dejarme llevar por la falsa esperanza de "a ver si mañana si sale bien y soy feliz". Mañana habrá más líneas de impresión de más cosas en mi cara y yo no quiero esperar a que mi cara se llene de ellas... eso fuera de la posibilidad de que no llegue a ese momento.
Y la cuarta y más importante... es la que prefiero reservarme.

domingo, 25 de octubre de 2009

Lanzarote, un pequeño comentario

No me queda claro si lanzarote me conmueve porque me recuerda a Antofagasta
o si Antofagasta me conmovía porque me anticipaba a Lanzarote.

(Y eso que solo he visto un pedacito minúsculo)

lunes, 27 de julio de 2009

la danza

Cada vez tengo más pesada la convicción que soy una anciana de aquellas de los cuentos, que baila con agilidad, casi sin detenerse.

viernes, 24 de julio de 2009

Una notable en la Historia: La Monja Eufrasia



En el año de 1814, Rosa Virginia Pelletier ingresó en la Orden de Nuestra Señora de la Caridad, en Tours, Francia, con el nombre de María de Santa Eufrasia. Ella se encargó del servicio directo a las jóvenes y mujeres. Fue superiora a los 29 años de edad y, por invitación del Obispo de Angers fundó una casa en esa ciudad, en 1829, y la llamó Buen Pastor.

Es una historia común… si no fuera por su making offf… Lo que no se cuenta públicamente es que la monja Eufrasia era todo menos la “monja tipo”. Pese a ser dulce y compasiva por naturaleza, contradecía la dirección autorizada de esa compasión, destinándola a las mujeres “sin honra ni virtud”, entre otras personas. Era bastante terca y tenía un fuerte carácter, se fugaba constantemente a prestar ayuda concreta y a recordar a estas personas no del todo amadas por la iglesia de entonces que ellos tbn eran “dignos y amand@s hij@s de Dios”. Amaba estudiar y alentaba a sus hermanas al estudio constante, sobre todo a las más jóvenes. Dentro de sus palabras posteriores (ya cuando estaba a cargo de la congregaación) están: “Hijas mías, nada hay más peligroso que la ignorancia; amad el saber”. Por estas razones era objeto de múltiples castigos y causa de muchos dolores de cabeza de sus superioras por aquél entonces….


Versión oficial: En 1831, la Hermana María Eufrasia estableció una comunidad contemplativa para las jóvenes y mujeres de su tiempo que quisieran consagrarse a Dios en su misión de reparación del mal de la sociedad y les dio como Patrona a Santa María Magdalena. Sus constituciones las aprobó el Obispo Montault, el 10 de enero de 1831…


Vamos a traducir: Las comunidades contemplativas son comunidades cerradas. Vamos, monjas de claustro. Esto no era muy afín con si idea de ir por ahí, arreglando, casi literalmente el mundo, digo esto por que años más tarde su forma de hacer generaría un verdadero ejército de mujeres que trabajarían por todo el mundo con su ideario en el corazón (bajo el brazo se puede caer, en el corazón está más seguro). Sufrió zancadillas por todos lados hasta que al fin, llevado el asunto ante el Papa de aquél entonces, escrito está en los libros de la congregación que el papa (u obispo, no recuerdo) dijo así: “Aquí hay claramente dos posibilidades: Usted es una santa o usted está loca. Vamos a ver que pasa si apostamos por lo primero…"


Entonces fue aprobado su Generalato en 1835. Con esta aprobación de la Iglesia, María Eufrasia instituyó la Casa de Angers y las casas dependientes de ésta, como una Congregación distinta de la "Orden de Nuestra Señora de la Caridad". La nueva Congregación recibió el nombre de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor de Angers y su orden fue apostólica, es decir de salida libre con el fin de evangelizar y prestar respaldo a, entre otros grupos: prostitutas para que quisieran dejar las calles, niñas huérfanas y mujeres encarceladas. Posteriormente, el 21 de julio de 1855, por mandato de la Santa Sede, la Congregación fue dividida en Provincias. A la muerte de María Eufrasia eran 110 casas alrededor del mundo.


Hay muchas cosas que dejan claro testimonio de la rebeldía constante de esta mujer. Por ejemplo cartas que dejan claramente establecido su fuga de las misas, ya cuando Superiora y Generala, y su marcado amor por la Justicia.
Más en el próximo capítulo....