martes, 28 de octubre de 2014

La Central o Hartita de estar hartita.

De pura culpa me puse a leer Ovallehoy. Todo porque cuando llamé a Angelo para preguntarle qué pasaría finalmente con lo que fue La Central, lo primero que me dijo fue “se nota que no lees Ovallehoy” y me dio cosa. Así de ridícula puedo llegar a ser. Lo que pasa es que Angelo desconoce en qué estado queda mi colon cada vez que me entero de que postulamos a convertirnos en Calama, San Felipe o cualquier otra cosa que no deje rastro de lo que somos o lo que fuimos o lo que hemos sido. Y la verdad no estoy por la autotortura. Recibí alegre la noticia del reventón inmobiliario, a tiempo para que Chile no viva lo que está viviendo España ahora mismo, con un nivel de cesantía terrorífico y una cantidad de niños bajo la linea de la pobreza más terrorífica aun, niños que desmayan en sus colegios por hambre (sí, eso mismo), gente buscando en los contenedores de la basura restos de comida (nada tan nuevo por estos lares), abuelos, adultos y niños y niñas durmiendo en la calle, gente que trabajó toda su vida, en fin. Nada importante para quien, sabiendo lo que hace, propicia estas burbujas económicas y renta con ellas alegremente. Fue por la misma noticia del reventón que me sorprendió que se fuera a demoler toda aquella casona, que tiene una segunda planta aun en uso.


Por mi parte me doy. Al menos por ahora. No han pasado muchos días desde que bajé con un colectivero que estaba feliz de los nuevos armatostes y que pensaba que había que deshacerse de todo lo que nos recordara nuestra historia, por si venían los ocupa a hacer centros culturales donde "se fuma, se toma y se mete bulla". Estoy hartita de estar hartita y de que gente que estimaba se ría de mi en mi nariz, contándome casos de supuesta corrupción urbanística como si fueran chistes para reírse de mi cara descompuesta.

Eso, entre otras harturas, que no detallaré porque como ya anuncié, estoy hatita de estar hartita.

viernes, 2 de mayo de 2014

Trabajador y trabajadora. No es lo mismo.

En fin, que la cosa es que se me pasó el 1 de mayo y no dije ná. Y quería.

Porque como dice la caricatura, el 1 de mayo es el día del Trabajo y el resto de los días es de los explotadores:

Los de las grandes empresas y las muy micro, que creen que cuanto menos paguen o menos trabajadores contraten para más tareas, crecerán más. Para el explotador público, que contrata con honorarios para no pagar vacaciones, ni seguros de cesantía, ni las previsones de rigor con las que un día quien trabaja pueda asegurarse una pensión de miseria para regocijo de las AFP y su gentuza. Para el explotador público, que gusta aparecer en la prensa como super héroe de la justicia y el trabajo justo, pero contrata a honorarios y sin embargo exige horarios y horas a la semana, muchas veces irrespetando enfermedades, necesidad anual de descanso y necesidad de administrar la vida propia.

Ayer (o antes de ayer, o el jueves) fue el Día del Trabajo. Yo quería saludar a las trabajadoras de este país, a las de la doble jornada, las que llegan de trabajar a trabajar. Del trabajo productivo al reproductivo. De las labores del horario, los o las jefas, los informes, los arqueos, los depachos, las melgas, lo que sea, a la loza, las ollas, la comida, las tareas de los niños, la ropa sucia y la ropa limpia, el orden, los platos. Y las que, peor, por retorcidas creencias históricas, hacen todo eso y más mientras su trabajador, se tira en la cama a ver televisión, esperando a que la cena esté lista, creyendo que eso las hace más buenas, mejores mujeres y más dignas de los homenajes anuales del día de la madre. Hubiese querido enviar un abrazo a las trabajadoras que hacen lo mismo que ellos y ganan un 15% menos, a las que les preguntan su estado civil y la edad de sus hijos en la entrevista de trabajo, las que tienen menos posibilidades de ser ascendidas por su maternidad, para eso están ellos que tienen más tiempo libre, a las que descueran por la espalda cuando consiguen un mejor puesto, siempre con insinuaciones referidas a su vida sexual. Hubiese querido pedir que me publicaran un artículo y enviar en él un abrazo a las que se evalúa, no sólo por su rendimiento en el "competitivo mundo" de los negocios, de la educación, del retail, de lo que se nos cruce; sino tbn por lo bien o mal que pueda lucir el escote, por el largo y ancho de sus piernas, por sus kilos, por lo agradable que puedan, o no, ser a la vista de los señores; a las que se evalúa también por la habilidad que han tenido para esconder canas y líneas de expresión. Y a las que no tienen estos agregados y tienen la vida laboral de sus equivalentes masculinos, lo que no significa que quede nada por hacer.

Es que, en realidad, no es lo mismo ser trabajador que trabajadora. Todavía pasa que hay trabajadoras que no siempre reciben un salario por su trabajo, que muchas veces pasa con creces las 12 horas diarias. Las trabajadoras muchas veces dependen de un "empleador" que no solo no les paga, sino tantas veces las vulnera, las abusa, y luego, obtiene la complicidad de muchas voces cuando decide poner fin al contrato y reclama su indemnización.

domingo, 18 de agosto de 2013

A propósito de un chiste de Siri Liniers

Necesito a los cazafantamas
para que se lleven los fantasmas de lo que ya no ocurrió...

:)

domingo, 11 de agosto de 2013

Siento, luego insisto.

¿Y dónde estoy yo?
¿Dónde me quedé? Parece que llevo años desaparecida de mi misma
y a ratos me extraño.

Hace siglos que no escribo poesía,
que no me descalzo por placer,
que no formo un ladrillo de adobe,
que no pongo una semilla en tierra,
que no me río mientras miro a alguien de reojo,
que no bailo hasta pedir piedad,
que no descuadro la mirada mía, ni de nadie,
que no abro los ojos desmedidamente.

A veces, en sueños, veo los bordes de mi isla
entonces dejo de sistematizarlo todo
y sólo lloro.

viernes, 26 de julio de 2013

Reflexión suelta en la madrugada...


A veces, cuando un grupo de personas ven, por ejemplo, un cuadro, como los que pintaba el hombre de Oceanormar, a veces, un@ de ellos o ellas, exclama algo así como "Sublime..."

Yo creo que cuando eso pasa, efectivamente pasa algo sublime. Alguien está viendo algo que para los demás es invisible. Alguien tiene despierto algo que para los demás está dormido, y eso es maravilloso, porque si alguien es capaz de percibir esa luz que los demás no ven, tarde o temprano, el resto tbn lo hará.
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martes, 25 de octubre de 2011

El Cobrador del Sur



El Cobrador del Sur: Llega EL COBRADOR DEL SUR, la pesadilla de las multinacionales.

Les presento a mi nuevo héroe

viernes, 21 de octubre de 2011

no surprise


No me sorprendes
ni un poco.
Estuve despierta toda la noche
para prevenir con la debida antelación
tu ausencia en mis sueños.
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