sábado, 19 de mayo de 2018

Lo que era


¿Acaso no era yo otra cosa,
algo así como un asterisco
en el texto de este pueblo gris?
¿No era yo acaso
un despeine continuo del miedo
hasta que desaparecía en mechones
llevados por la borrasca última
de mi intuición irrefrenable?

¿Quién era yo?
¿Qué tenía que ver con la mujer del presente?
¿Dónde estaba el punto
en que desafiaba la ley de gravedad?
¿Era aquél un punto biológico, fisiológico, irrepetible?
¿O sería un punto representable
 en el paisaje de mi consciencia actual,
donde las palabras han sufrido la erosión
del tiempo y la sobrevivencia,
por amable que fuere?
¿Dónde (vaya pregunta de mierda)
está aquella mujer no definitiva
cuyas olas y fosas abisales
mutaban con suficiente frecuencia
para confundir a gaviotas y peces?




martes, 15 de mayo de 2018

Como Fionna Apple




Igualita
tal cual, pero con líneas de expresión.
Igual, pero con unos 10 kilos extra
y al menos 10 centímetros más de altura.
Como Fiona Apple
aunque con algunas canas, incipientes michelines
y a veces sin una chaucha* en los bolsillos
igual -  igual
pero cuarentañera notoria
y con móvil de prepago
(casi siempre sin saldo)
igual que Fionna, igual que a Fionna
mi cara menos agraciada miraba el cielo
aunque el mestizaje me da cierto encanto
igual que a Fionna
me pasó que pensé
que aquello era un pájaro
pero sólo era una bolsa de papel.

Resultado de imagen para fiona apple paper bag


*Chaucha: Moneda (chilenismo)

miércoles, 28 de febrero de 2018

8 de marzo: ¡Para!

Por cada vez que te dijeron que atendieras a tus hermanos, no porque ellos estuvieran ocupados, sino porque tú eras “una mujercita”.

Por las veces que cada hombre se negó a una vasectomía y que ella tuvo que pedir  que le ligaran las trompas,  para que además “el profesional” decidiera que ella debía seguir arriesgándose a tener hijos que no deseaba.

Por las mujeres obligadas a parir al fruto de violaciones y criarles y verles crecer y reflejar la cara de su agresor y debatirse entre la compasión y la repulsión.

Por las mujeres que, teniendo mejor preparación, no fueron ascendidas frente a hombres menos preparados. Por las mujeres a las que preguntaron, antes de contratar, cuántos hijos tenían o si tenían novio, mientras a ellos les preguntaron sólo cuáles eran sus objetivos.

Por las grandes obras de mujeres firmadas con su pseudónimo más conocido: Anónimo. Por las grandes científicas que no conocemos.

Por los sueños que dejaste de lado entre platos sucios, traperos, y lavadoras. Por los sueños que tu madre dejó pasar entre esas mismas cosas. Por todas las mujeres cuyas vidas les fueron arrebatadas por no quedarse en su sitio.

Porque aquello que amar a la familia compensa todo nuestro trabajo gratuito y nuestra autorenuncia es una de las grandes mentiras de la historia.

Por todas las veces que escuchaste que el mejor trabajo de una mujer es ser madre y por todas las madres a las que nadie valoró su trabajo. 

Porque no hay un monumento a la Señora Carmen, por sacar a esos cinco hijos de la pobreza cuando su marido tuvo a bien abandonarla y desaparecer del mapa.

Por tus hijas o por las hijas de las demás, o por las hijas de tus hijos, por las hijas de este planeta.
Porque el mundo lleva demasiado tiempo moviéndose a nuestra costa y jugando a que no existimos. 
Y
porque nunca un cambio se consiguió por la buena voluntad de quienes sintieron que peligraban sus privilegios con el respeto de los derechos de otros y menos de OTRAS.

Por todo eso.

El 8 de marzo PARA.  Y mira lo que ocurre.

Artículo Ovalle Hoy

viernes, 14 de julio de 2017

Cambiando de tema...

Me gusta que tu mano sea más blanca que la mía,
aunque intuyo que también me gustaría
si fuera más oscura, chocolate, más rojiza
o amarilla, como dicen que es la piel oriental.
Me temo que me pasaría lo mismo,
sólo por tener tu mano la particular virtud
de pertenecerte
y despertar en mí la fantasía de verla
bajo tu mirada atenta,
creando.
.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Un poquito de vergüenza



"Se destinan millones de pesos a corregir la violencia contra las mujeres. A tratar de hacer justicia contra los agresores, a apoyar a las víctimas, a prevenir dando autonomía, educando a las mujeres y hombres para que entiendan que las mujeres somos personas. Que no es que merezcamos respeto porque podemos ser madres, esposas, hijas, sino porque SOMOS PERSONAS. Millones para des-construir parte de los terroríficos estereotipos de género, para que se entienda que no somos objeto de inspiración, ni objetos para la reproducción, ni objetos de pertenencia, ni objetos sexuales. Hasta que viene el día del Padre en Ovalle y ya. Mujeres con sus cuerpos dispuestos para la diversión y el disfrute visual masculino. Las mujeres no son más que objetos otra vez. Aunque no te lo diga SERNAM,  Claudio, mijito (como te gusta llamar a las mujeres jóvenes),  ESO TAMBIÉN ES VIOLENCIA.”

 
Esto lo escribí en junio, ante el evento que nuestro alcalde financió como “Regalito especial para los papás en su día” (cito prensa). Cuando vino Américo, (sí, el que canta “me obligas a odiarte”  y “te advierto que voy a vengarme”) financiado por nuestra municipalidad, y el cantante dijo a su equipo frente a cientos de personas “denle la pastilla” refiriéndose a una admiradora que aparentemente subió al escenario a saludarlo o cuando dijo “la dejé enferma” (cita textual de un artículo que escribió en ese momento el periodista Paul Gallardo), no dije ni pío. Me limité a leer el artículo y suspirar. No puedo ser la única loca del pueblo que pone el grito en el cielo cada vez que pasan estas cosas.

Pero sucede que hoy, el señor alcalde, que ha financiado mujeres para el placer visual de los señores y que financió a un tipo que vino a enseñar a todo el mundo, con amplificación de primer nivel, lo bonito y lo romántico que es sufrir por amor (la lección que aprendieron cada una de las mujeres muertas en este país a manos de sus parejas y sus ex) ha hecho aparición en un acto contra la violencia hacia la mujer. Después de demostrar los discursos que valida a través del cantante aquél y a través de la cosificación de las mujeres para el placer masculino, nos ha venido a decir #Niunamenos. Aplaudido por supuesto por sus empleados. Se trataba de un acto del todo institucional. Plagado de funcionarios y funcionarias municipales que tomaban lugar en las sillas de público, además de algún funcionario de la gobernación y algunas de servicios.


Y ahí llegó el hombre. Y yo no pude con ello, le negué un beso de saludo y se lo enrostré abiertamente, aunque no sé si fui muy precisa, porque me rondaba la idea de que el evento del día del padre contaba con strippers, asunto del que realmente no tengo certeza, pese al anuncio de “baile del caño”. Al final es una minucia. Las mujeres como regalo para el día del padre “venga hombre, deje a su mujer en la casa (donde deben estar) y venga a ver mujeres/cuerpazos de verdad”, es todo lo que faltaba en la invitación, acompañada en prensa de fotos de mujeres ad-hoc. Pero no pasa nada. Traer mujeres para la diversión masculina y pagar a un cantante para que nos recuerde lo bonito que es sufrir  y amenazar por amor (y que las mujeres son casi siempre malas o prohibidas), no tiene nada que ver: Sin importar mi granito de arena en la violencia social contra todas, luego voy a un acto bien resguardado de mis empleados a decir “no a la violencia contra las mujeres”. Perdón, pero tengo que reiterarlo: Tenga un poquito de vergüenza, señor alcalde. 



miércoles, 29 de junio de 2016

#Chilesinfemicidios

Cuando tengamos brigadas de igualdad o cuando igualdad de género sea una asignatura transversal y obligatoria en colegios, liceos y centros de educación superior. Cuando tengamos consejeras de igualdad como delegadas en juntas de vecinos; cuando tomar formación de igualdad de calidad sea obligatorio para cualquier funcionario o funcionaria pública (particularmente Carabineros, PDI, Ministerio Público, Defensorías y sistema judicial en su conjunto); cuando sea obligatorio conocer como mínimo la diferencia entre sexo y género y conocer la diferencia entre naturaleza y estereotipos /mandatos sexuales para cualquier candidato o candidata a lo que sea; cuando capacitemos a los medios; cuando sea obligatoria la formación en igualdad a todo psicólogo y psicóloga del sistema público, cuando la infidelidad ya no pueda ser considerada motivo de arrebato, cuando sancionemos la violencia simbólica, ya no será necesario posar con cartelitos que digan ‪#‎Chilesinfemicidios‬.
 Antes, es un gesto inútil y casi carente de sentido, aunque claro, más barato y muy bonito.

viernes, 17 de junio de 2016

DÍA DEL PADRE Y VIOLENCIA DE GÉNERO

Se destinan millones de pesos a corregir la violencia contra las mujeres. A tratar de hacer justicia y castigar a los agresores, a apoyar a las víctimas, a prevenir dando autonomía, educando a las mujeres y hombres para que entiendan que las mujeres somos personas. Que no es que merezcamos respeto porque podemos ser madres, esposas, hijas, sino porque SOMOS PERSONAS.  Millones para deconstruir parte de los terroríficos estereotipos de género, para que se entienda que no somos objeto de inspiración, ni objetos para la reproducción, ni objetos de pertenencia, ni objetos sexuales. Hasta que viene el día del Padre en Ovalle y ya. Mujeres con sus cuerpos dispuestos para la diversión y el disfrute visual masculino. Las mujeres no son más que objetos otra vez. Y aunque no se lo diga SERNAM,  Claudio, mijito (como le gusta llamar a las mujeres jóvenes),  ESO TAMBIÉN ES VIOLENCIA.


(No, señores de la NM, no se les ocurra decir que tengo razón cuando sabemos harían algo parecido).